lunes, 16 de mayo de 2011

Estrategias de búsqueda en Internet:

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Estrategias para la lectura en Internet

"Las estrategias pueden ser definidas como una secuencia de procedimientos o actividades  que se realizan con el fin de facilitar la adquisición, almacenamiento y/o utilización de la información, en  nuestro caso para dominar vías de entrada -o lectura- en soportes electrónicos hipertextuales no  convencionales, comprender semiologías concurrentes que se engarzan en tiempos sincrónicos aunque  pueden llegar asincrónicamente, etc "
  • “Es un conjunto de procedimientos apoyados en técnicas de enseñanza, que tienen por objeto llevar a buen término la acción didáctica, es decir, alcanzar los objetivos de aprendizaje” (ITESM)

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    Lectura del cibertexto

    La lectura del cibertexto no implica una nueva forma de resolver el tema de leer,  tampoco supone una ruptura drástica con  la lectura en libros de formato papel, sino una evolución del proceso interactivo reconstructivo de significados que tipifica al proceso de la lectura (Solé, 1995; Rodríguez, 2003) dado por la práctica de estrategias cognitivas, sociales y afectivas necesarias en tal reconfiguración.

    Hay que recordar que la lectura hipertextual no es secuencial sino que se desarrolla a través de enlaces elegidos  por el lector de acuerdo a sus intereses,  Esta lectura es reconocida como lateral  (capacidad experta de “lectura por enlaces o hiperlectura”Burbules y Calister, 2000) competencia desarrollada a partir de la lectura de hipertextos que hace que el lector se mueva en base a la selección y análisis de la información presentada

    Elementos-Lectura digital

    Así como San Agustín quedó deslumbrado al ver a San Ambrosio leyendo en voz baja mientras sus ojos "se deslizaban" sobre las páginas, hace apenas unos años nadie pensó que leer en las pantallas de las computadoras, navegar por la información y por las páginas del hipertexto pasara a ser tan natural como lo es en el siglo XXI Antes se pensaba que el libro en formato papel tenía asegurada su continuidad, que seguiría siendo el soporte primordial para la lectura reflexiva y pausada, mientras que la lectura en pantalla sólo conducía a una lectura fragmentaria.
    La lectura digital tenía inconvenientes en la portabilidad, pues se precisan o precisaban algunos instrumentos electrónicos mediadores para la lectura (ordenador, pantalla y/u otro tipo de dispositivo electrónico). Ahora sabemos que si bien el libro impreso “ sigue siendo el soporte por excelencia para tratar cierto tipo de temas como las obras de ficción y novelas de entretenimiento, el hipertexto se ha convertido en el soporte primordial no sólo de las llamadas obras-herramienta (diccionarios, manuales técnicos, enciclopedias, etc.) sino también de las monografías y artículos científicos, ensayos, etc. La causa de que el libro impreso siga siendo el soporte primordial de novelas y demás obras de ficción y entretenimiento es, en primer término, su portabilidad. Este tipo de lecturas se llevan a cabo en ambientes distendidos en los que no se precisa mucha concentración “ Yo diría que el libro en formato papel y el libro digital se emplean comúnmente en nuestros días, que la portabilidad ha sido solucionada ya que cada vez mayor cantidad de personas utilizan en lugares de descanso, en espacios abiertos”LAPTOP”, la presencia del ordenador se ha convertido en una herramienta imprescindible tanto para el ocio, como para el trabajo.
    Antes las bibliotecas estaban en los monasterios (Edad Media) o en la casa de personas con poderío económico y/o cultural o en centros públicos y privados eran los soportes del saber, ahora es la World Wide Web la depositaria de todo ese conocimiento y desde nuestra propia sala de estudio, a través de la pantalla, podemos acceder a toda la información que precisamos con un clic de ratón y sin intermediarios. El temido síndrome de "perdidos en el ciberespacio" que utilizaban los primeros teóricos del hipertexto ha sido solucionado con los índices y directorios, los motores de búsqueda y otras herramientas de navegación que permiten encontrar lo que se necesita
    El hipertexto se convierte, pues, en el lugar y el espacio, idóneos, no sólo para la obtención de información, para el entretenimiento, la comunicación y el ocio, sino también para la lectura reflexiva y para el aprendizaje. El lector construye su lectura haciendo su propio camino a través de los enlaces elegidos de acuerdo a su interés, no importa tanto el autor aunque una forma de determinar su “valor” es a través de él. El hipertexto coloca al lector en dominio de la lectura. Ahora es el lector quien debe decidir qué enlace desea seguir. No estamos acostumbrados a esa libertad, y eso nos confunde. La libertad puede ser complicada.
    Leer un hipertexto, por tanto, significa tomar conciencia de lo que se lee y las razones por las que se lee. Los enlaces son opciones, pero no siempre opciones que se deban seguir (esa es la idea del texto impreso). El lector debe decidir, dentro de su comprensión del texto, si necesita o no la información que el enlace promete.
    Un buen hipertexto siempre va a proporcionar enlaces para regresar a la página central. Debemos reconocer que todas las lexias son complementarias, pero secundarias y subordinadas al texto central. También debemos recordar que algunas lexias nos pueden llevar a otros textos centrales que a su vez tendrán otros enlaces a sus páginas complementarias.
    El hipertexto, sin embargo, en su uso generalizado, no conlleva la destrucción (anulación o desaparición) del autor ni del texto.
    La lectura se convierte, en un proceso proactivo, reflexivo y dinámico en el que el lector actúa y toma decisiones por sí mismo. El lector pasivo del texto impreso, se transforma en un lector activo, en el hipertexto, allí tiene que decidir, tomar el control de "su lectura", así se convierte en usuario.
    Aunque en el acto de lectura mismo se sigue una linealidad temporal, el hipertexto posee una multisecuencialidad espacial, esto es, se pueden desplegar múltiples ventanas ante la vista frente a los límites y linealidades espaciales y temporales que imponía el texto impreso.
    En el hipertexto, el lector no alfabetizado en este nuevo contexto tecnológico puede perderse en el ciberespacio, pero quien conoce el medio y toma las riendas de lectura eligiendo su propia ruta se convierte en un lector independizado por completo del autor y del texto cerrado. Cualquier acto de lectura se hace personalizada, única y completamente interactiva, no se deja guiar únicamente por lo que marca un autor o por la disposición de un texto, sino que está obligado a tomar decisiones a cada instante.
    El hipertexto convierte al lector en usuario pues es el lector quien usa el texto a su antojo eligiendo qué leer, cómo ampliar la información, cómo desechar los fragmentos que no son de su interés y cómo saltar de un fragmento de información a otro. Los enlaces son puentes de lectura entre unos textos y otros, una información y otra, un recurso y otro diferente; un documento, un autor y su referencia, etc. y así el usuario puede construir su propio texto, saltándose los pasajes, ampliándolos con las referencias y asociaciones pertinentes, recombinando textos, buscando otros contextos y apariciones, etc.
    Hasta ahora, la linealidad del texto venía impuesta por los contornos de la página impresa, pero el espacio hipertextual permite romper esos contornos. La lectura adquiere nuevas dimensiones pues se puede optar por un barrido visual y una exploración superficial hasta centrar la atención en un punto concreto y sumergirse en una lectura reflexiva y pausada. Depende de los deseos del lector detenerse en un punto concreto de la información y sumergirse en una lectura más profunda o ampliar la información en otros puntos externos de la red. Se puede decir entonces que el hipertexto no conduce, necesariamente, a una lectura superficial ya que el hipertexto posibilita varios modos de lectura, sino que es la intención del lector la que conduce a un tipo u otro de lectura.
    E. Carmel y otros, distinguen 3 categorías de navegación o lectura de hipertextos:
    • Navegación de sondeo (el lector busca información interesante sin ningún objetivo predeterminado)
    • Navegación de revisión (el lector busca información con objeto de revisar e integrar un tema particular).
    • Navegación de búsqueda (el lector busca información según un plan u objetivo para encontrar la información relevante a un tema en particular).

    miércoles, 29 de julio de 2009

    SUMARIO

    · Introducción

    · Concepto Acepciones - Características

    · Contexto histórico y social del hipertexto

    · Lectura (incluída en todo el documento)

    · Elementos -Usos

    · Pasaje del texto impreso al hipertexto

    · Su naturaleza La naturaleza multisecuencial del hipertexto

    · Texto, intertextualidad, hipertexto

    · Fragmentación (hipotaxis y parataxis)

    · El hipertexto como espacio dinámico

    · El sentido liberador del hipertexto

    · Sus objetivos

    · Elementos mínimos

    · Posibles consecuencias - Nuevas competencias

    · Sus desafíos La eficacia del hipertexto

    · Oralidad y escritura - Líneas de continuidad y cambios

    · Diferencias entre la lectoescritura tradicional y la nueva lectoescritura
    digital:

    · Reivindicación de la lectura y la escritura en el medio electrónico

    · El libro electrónico como herramienta pedagógica

    · Conclusiones

    . Mesografia

    INTRODUCCION

    En la Sociedad de la Información, también llamada Sociedad del Conocimiento por la importancia creciente de éste en todas las actividades humanas, caracterizada por el uso generalizado de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TICs) y por una fuerte tendencia a la mundialización económica y cultural, se conlleva una nueva cultura que supone nuevas formas de ver y entender el mundo que nos rodea, al uso de nuevas máquinas e instrumentos y la implantación de nuevos valores y normas de comportamiento. En ella la información, cada vez más audiovisual, multimedia e hipertextual, se almacena, procesa y transporta sobre todo en formato digital, con ayuda de las tecnologías de la información y la comunicación.
    Vivimos unos momentos de rápida evolución hacia un nuevo paradigma del contexto socio-cultural relacionado con el pasaje del texto-impreso al entorno digital que ejemplifica el hipertexto

    Concepto de hipertexto

    Podemos definir el hipertexto como una estructura digital de múltiples lexias enlazadas entre sí, y que establecen relaciones intertextuales en diversos niveles de contextualización a través de medios verbales (signos de escritura, la palabra hablada, etc.) y no-verbales (imágenes, sonidos). Utilizamos el término “lexia” (préstamo del campo lingüístico) para indicar el concepto de “bloques de textos relacionados.”
    En 1945 Vannevar Bush, preocupado por el ritmo con que iban creciendo el conjunto de experiencias humanas en comparación con los medios que se empleaban para desplazarse a través de ellas y recuperarlas para un fin determinado, propuso una ayuda mecánica poderosa donde, a partir de ejercicios repetitivos, se podía extraer algún tipo de información de un record existente. Bush llamó a su dispositivo MEMEX y lo definió como
    "Un dispositivo en el que una persona guarda sus libros, archivos y comunicaciones, dotado de mecanismos que permiten la consulta con gran rapidez y flexibilidad. Un accesorio íntimo y ampliado de su memoria".
    La esencia del Memex radicaba en la formación de enlaces a voluntad del usuario. Bush partió del principio según el cual la mente humana funciona por asociación. Además de buscar y recuperar información, el dispositivo también permitía al lector añadir notas marginales y comentarios al texto original, valiéndose de un sistema similar al de los antiguos telégrafos.
    Del Memex se pueden plantear dos aspectos sobresalientes:
    1. Desde esta época (1945) Bush plantea la necesidad de anotar durante la lectura los pensamientos transitorios y las reacciones del lector frente al texto. Con este énfasis, lo que hace es redefinir el concepto de lectura como un proceso activo que implica la escritura.
    2. Bush utiliza las limitaciones de la forma textual para idear una tecnología nueva que lo redimensiona totalmente, la característica principal del Memex es su sistema de "índice por asociación", sistema que los actuales dispositivos de hipertexto denominan nexo y que otorga la capacidad de seleccionar un texto, teniendo automáticamente otro en forma alterna. Este sistema de nexos permite a los lectores crear trayectos infinitos.
    Douglas Englebart es otro pionero cuyo trabajo contribuyó significativamente a la configuración de hipermedia, desarrollando dispositivos que, en sus propias palabras, "aumentan el talento humano". Entre sus inventos están: el ratón, las ventanas múltiples y el correo electrónico, sin embargo, una de sus mayores contribuciones es la teoría acerca de la potenciación de las estructuras de trabajo, al respecto plantea que una adición en el sistema hipermedial debe poseer dos componentes esenciales: el primero es el sistema humano, el cual incluye contribuciones de la cultura tales como lenguaje y costumbres y, el segundo, es un sistema de herramientas que nos permiten realizar tareas comunicativas, de recuperación y manipulación de información.
    Theodore Nelson (1960) tuvo profundo impacto en la fundamentación conceptual del hipertexto y la hipermedia. Su mayor proyecto hipertextual es XANADU, un sistema ON LINE que posibilitaba vincular en tiempo real, todo el conocimiento adicionado a un modelo ya elaborado, permitiendo a cualquier persona localizar y recuperar información a través de un sistema de índices en cadena.
    Al igual que el Memex, Xanadu otorgaba al usuario la posibilidad de interactuar, complementando la información.
    T. Nelson fue uno de los discípulos más destacados de Bush y su trabajo aportó la base conceptual para la configuración del hipertexto como un extenso montaje o "metatexto". Weyer (1984) desarrolla un sistema que permitió acortar las distancias entre lo visual y el uso extendido de la hipermedia: La enciclopedia electrónica donde incorpora la imagen y el sonido que obligan al usuario a incorporar nuevos códigos interpretativos estéticos.
    En 1988 Weyer expande el concepto de guía de navegación, en este sentido se reemplaza el sistema tutorial por guías o compañeros de aprendizaje. Este compañero se convierte en un participante activo que interpreta y crea conocimiento, alentando al aprendiz a preguntar, conjeturar y experimentar.
    Aarseth señala que Theodor H. Nelson fue el primero que usó el término en 1965, pero que la idea proviene del estudio “As we may think”, de 1945, de Vannevar Bush (1994).
    Es conveniente tener claro que: el término no se establece hasta principios de la década de los años noventa, mediante la aceptación global en la red del código de HTM, aunque en los años sesenta Theodor Nelson lo usó para definir un tipo de texto electrónico, una tecnología informática radicalmente nueva y, al mismo tiempo, un tipo de edición interactiva. El dilucida el concepto de la siguiente manera: "Con hipertexto, me refiero a una escritura no secuencial, a un texto que bifurca, que permite que el lector elija y que lea mejor en una pantalla interactiva. De acuerdo con la noción popular, se trata de una serie de bloques de texto conectados entre sí por nexos, que forman diferentes itinerarios para el usuario"
    El hipertexto surge en los primeros usos experimentales en Internet con una popularidad iconoclasta. No sólo se veía el hipertexto como una posible liberación de las reglas a las que la academia había sujetado el texto, sino también como un borrar la distancia entre el autor y el lector, sin mediación ahora del crítico. Muchos veían, que el texto, que era la base de su poder, se “convertía” en hipertexto y se liberaba de sus autores Acá comienza a remarcarse la suposición que hace Riffaterre de que el hipertexto no posee estructura y de que ésta, en cualquier caso, depende de la libre asociación del lector; se inicia entonces, su descalificación.
    Luego, el concepto de hipertexto regresa al sentido original de texto, de textere, en su significado de trenzar o entretejer. Encuentra su razón de ser precisamente en la intertextualidad y potencialidad de contextualización. Se considera que su estructura no es caótica, se potencia todo el texto con la posibilidad de ser complementado a través de múltiples contextos y de posibles proyecciones intertextuales implícitas en él